02 enero, 2014

El alba se funde con el ocaso
en estas largas noches invernales,
donde no transcurrió ese tiempo
que se funde y se reinventa,

como en aquel doble cuadro de Dalí
donde la memoria se hace persistente,
donde la persistencia se desintegra

en una breve historia del espacio,
con centenares de modelos para armar,
donde la ausencia se evapora en humo blanco
y el vacío es un ente inexistente

en un mar de reflejos siderales
de aquella primera gran explosión
donde todos éramos la misma cosa
donde todos éramos la misma nada

y sin embargo, y frente a todo,
antes del principio último
resonaba aquella canción de Sabina
ya instalada en mi cerebro,

y sin embargo, te quiero…

Guerrillero Urbano
A este 2013 que expira su último aliento
Algunos círculos (Wassily Kandinsky)