Caña, de azúcar

12 enero, 2012

Las conclusiones de la historia, que el escritor tiene a priori, el tema del racismo, la inmigración, el recelo y el buen rollismo elitista, no tienen que ver con el desarrollo de la historia, y mucho menos con la realidad actual. Aquí no hay metáfora ni discurso. No se propone nada. ¿Donde está la genialidad? ¿Que haría el periodista? ¿Que habría entonces que hacer y por qué? Me surgen muchas dudas: ¿El negro era guapo y desnutrido, o feo y pesaba 120 kilos? ¿A ella le gustan los tipos exóticos? ¿Tenía la regla o novio? ¿El lugar es Bremen o Rostock? Porque tú sabes bien que no es lo mismo. Porque a ver, si fuese blanco, moreno y guapo, también se sentaría usted a comer de la bandeja, ¿O no? En cambio para él todo lo mismo. Porque si una rubia despampanante se pone a comer de tu bandeja, ¿A quién le daría asco? ¿No llegaría a pensar que «estas europeas van a tope”? Yo se perfectamente lo que tú harías si un “nota” se pone a comer de tu bandeja, sea blanco, negro, guapo o feo. En general serías poco condescendiente. Yo actuaría del mismo modo…

Este periodismo tiene un Nombre. Quiere remover conciencias pero no habla de nada, no propone nada y solo da un enfoque, o tal vez ninguno, muy en línea con ese periódico en concreto. Te lo diré en privado por no enmarronarte. La cuestión es seria, doblemente seria, porque se habla de personas cada una con su propia realidad. Se me plantean algunas preguntas: Con un 20% de paro, ¿Se cierran las fronteras o se le da a los 100 millones de somalíes un pasaporte español? ¿Se expulsa a los inmigrantes o bien a algunos banqueros nacionales? ¿Abrimos las fronteras o las cerramos a cal y canto? ¿Nos vamos todos a Alemania o convertimos España en un paraíso fiscal? Propuestas. Debate. Ventajas y desventajas. El resto es puro yeso y tócame los cojones Marilole!

Iulius Caecilius
A todos los inmigrantes
Cutting the Sugar Cane (William Clark)