Béton

27 mayo, 2011

Hace años
le hablaban al viejo Siset
de esa estaca clavada
que al pueblo oprimía.

El era ya muy mayor,
no se quería dar cuenta…
Pero los jovenes salían a la calle,
para gritar sus consignas
y tirabán de aquí y de allá
para intentar liberarse.

Al fin la estaca se rompió,
porque estaba bien podrida
y porque había una multitud
ejerciendo mucha fuerza.

Hoy la estaca es de hormigón,
tiene tantos pilares
como las setas de La Encarnación,
y no sabemos como arrancarla…

Guerrillero Urbano
A los que dan amor y reciben palos a cambio
Il Quarto Stato (Giuseppe Pellizza da Volpedo)